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Preguntas frecuentes

Consultoría lingüística

Si los procesadores de texto disponen de opciones de corrección, ¿por qué necesito la intervención de un corrector de estilo?

Los correctores de las aplicaciones de procesamiento de textos detectan ciertos errores, como pueden ser erratas y tildes elididas. Sin embargo, cuando un mismo vocablo puede escribirse con tilde o sin ella, con hache o sin ella, con be o con uve, pues existen ambas formas, el procesador no indicará que hay error, aunque lo haya.

Los procesadores de texto, por otra parte, no pueden discernir si un vocablo o un tiempo verbal es adecuado en un determinado contexto, verificar si el registro empleado es procedente ni aplicar criterios de homogeneidad o de normalización. Tampoco podrá identificar ambigüedades, aliteraciones o cacofonías, y no podrá indicar si hay errores en nombres, alusiones, continuidad, etc.

Las opciones de los correctores automáticos pueden ser útiles incluso para los propios correctores, pero no pueden sustituir el ojo del corrector. El revisor realiza una lectura distanciada, detecta ausencias que a menudo el escritor, demasiado próximo a su texto, no consigue detectar.

El corrector de estilo incorpora las enmiendas necesarias para la comprensión del texto, pero estas enmiendas no dependen solo de la ortografía, sino de otros muchos aspectos que atañen a la coherencia, el tono y la idoneidad.