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Archivos de autor de Sergio Romero

La belleza de la arquitectura abandonada

12 enero, 2013 Publicado por

A veces puede ocurrir que la demolición de una obra arquitectónica —inadvertida, oculta y olvidada—, para en su lugar edificar y especular con el terreno, provoca un giro inesperado hacia su propia ausencia y empieza a suscitar una curiosidad inusual para quien no apreciaba su valor. Esto es lo que ha pasado en las casas para maestros que se hicieron ex profeso con motivo de la apertura del nuevo colegio, hacia 1969,... Ver artículo

Velázquez, Picasso, Antonio López y Víctor Erice: visiones de lo cotidiano

20 diciembre, 2011 Publicado por

Aunque Pablo Picasso inventó la modernidad a principios del siglo XX, nunca estuvo tan cerca de la tradición, el clasicismo y la historia del arte como en 1954, cuando inició otra de sus etapas destacadas con la realización de las grandes series, un conjunto de obras con el que quiso rendir su particular reverencia a los maestros del pasado. Manet, Delacroix o Poussin fueron algunos de sus pintores elegidos, a los que ensalzó mediante la libre interpretación de sus cuadros más emblemáticos. Sin embargo, fue con Las Meninas de Velázquez con las que se involucró de forma más obsesiva, sometiendo a un sinfín de transformaciones sucesivas el magnífico cuadro del pintor... Ver artículo

Arte al desnudo: erotismo y algo más

8 febrero, 2011 Publicado por

Hace tiempo que echo de menos a un buen amigo. Se llamaba Miguel Hernández y era poeta, como el poeta Miguel Hernández, casualidades de la vida. Que él y yo naciéramos el mismo día no es solo otra coincidencia, también nos hacía compartir un alma parecida. Era un empedernido lector (mezcla de locura y vicio) de poesía, literatura, filosofía, historia y arte, lo que lo convertía en un apasionado orador, tan polémico y perverso como sensible y esteta. Podía estar hablando hasta la saciedad, sobre todo de arte, y especialmente de una de sus categorías estéticas: la belleza. Decía que todo lo que es bello es erótico, y produce placer, por eso mismo todo lo erótico es... Ver artículo

Epílogo para una gran ciudad: la ciudad inacabada que desoye su historia (3/3)

9 diciembre, 2010 Publicado por

El hombre se distingue del resto de los animales por su capacidad de imaginar, crear e inventar. El arte es una invención exclusiva del ser humano y, antes de que este buscara la belleza absoluta en sus formas, el arte fue un modo de liberación, expresión y comunicación. La formación de la ciudad es la mayor creación a la que puede aspirar el hombre, siempre en perpetua rivalidad y confrontación con la Naturaleza. Ciertos idealistas ven en la ciudad el lugar donde crear la obra de arte total, ya que en ella se aglutinan todas las artes: pintura, arquitectura, escultura, mobiliario urbano, jardines, publicidad gráfica, rótulos con texto, con signos, con símbolos abstractos. Desde Duchamp todo objeto puede ser arte, según se... Ver artículo

Epílogo para una gran ciudad: la suspensión del tiempo en un mundo impaciente (2/3)

29 noviembre, 2010 Publicado por

Hay nuevos lugares donde la sociedad capitalista puede rentabilizar sus inversiones: los centros comerciales y de ocio. La sociedad se refugia en estos espacios de encuentro donde habita y desarrolla todas aquellas actividades que antes sucedían en las plazas, calles y mercados. Los centros comerciales son pequeños núcleos habitables dentro de la propia ciudad, sin ruido, contaminación ni peligro, aunque inconexos con ella por su atemporalidad. La noción del tiempo desaparece, de manera que no distinguimos los cambios de luz, del día o de la noche. En una cultura mediterránea este hecho es importante, pues se vive de cara a la calle y en contacto directo con el sol, que es el que marca el ritmo vital y natural de nuestras... Ver artículo

Epílogo para una gran ciudad: la ciudad como mancha de aceite (1/3)

19 noviembre, 2010 Publicado por

Roma, a finales del siglo XVI y gracias al Papa Sixto V, sufrió una transformación urbanística única y sin precedentes. Tanto el residente romano, que presagiaba el cambio, como el visitante romero, atraído por una renovada Tierra Santa, pudieron mantener, a partir de entonces, un discurso receptivo con los nuevos edificios y las esculturas barrocas que se estaban construyendo, que se habían situado estratégicamente en puntos focales del recorrido que todo peregrino, o no, debía realizar en su vía crucis. Los aspectos estéticos, visuales y artísticos adquirieron progresiva relevancia y, como en un gran teatro, la ciudad se convirtió en espectáculo y las calles, junto a las plazas, en lugares de encuentro, comunicación y vivencias. El ciudadano vivía vinculado a sus expresivos monumentos y la ciudad evolucionaba y crecía alrededor de... Ver artículo